12.6.10

Un parásito vegetal amenaza las milenarias piedras preincaicas de Tiahuanaco


Víctor Sancho La Paz, 7 feb (EFE).- El enclave de Tiahuanaco, en el altiplano de Bolivia a más 3.800 sobre el mar, es uno de los lugares más visitados del país gracias a sus ruinas preincaicas, pero la amenaza de un parásito vegetal a la conservación de sus piedras milenarias ha puesto "en jaque" a las autoridades.

Uno de los monumentos más emblemáticos y más afectados por este "ataque" parasitario es la "Puerta del Sol", un bloque de piedra de tres metros de altura y casi 10 toneladas de peso decorado con iconografía y relieves de la misteriosa cultura tihuanacota que floreció entre los años 1580 a.C y el 1172 de nuestra era.

Esos bajorrelieves, que representan a un dios rodeado con cabezas humanas y cóndores que miran hacia él, pueden desaparecer completamente si no se actúa contra esa flora parásita.

Ya el pasado mes de diciembre, el jefe de la Dirección Nacional de Arqueología, Javier Escalante, advirtió de que a los iconos de la Puerta del Sol les quedan 10 ó 20 años de vida si no se tratan adecuadamente.

La conservación del complejo arqueológico se ha convertido casi en una cuestión de estado -Tiahuanaco es una de las fuentes de ingresos turísticos más importantes de Bolivia- en la que sin embargo hay alguna controversia.

El Gobierno de Bolivia apostó inicialmente por trasladar los monolitos más deteriorados al interior del museo arqueológico que se encuentra en la zona, para poder realizar tareas de conservación bajo supervisión constante.

Pero al otro lado están los habitantes del municipio de Tiahuanaco, que bajo ningún concepto quieren que la Puerta del Sol se mueva de su emplazamiento original. Sólo en caso de "extrema necesidad" accederían a ello.

Pero no a un museo cualquiera. La alcaldesa tihuanacota, la joven aimara Eulogia Quispe, dijo esta semana a Efe que un monumento como éste debe estar en "un museo real, de los que no existen en Latinoamérica".

Anunció que exigirá a las autoridades que se construya uno adecuado si finalmente se decide el traslado.

De hecho, el municipio de Tiahuanaco ha convocado un concurso internacional para poder conservar "como lo hacen en Egipto o en México": "in situ", allí donde el monumento se colocó hace miles de años.

"Los estudios actuales sólo nos proponen el traslado al museo, pero trasladar no es una opción", insistió Quispe.

Desde el Gobierno se insiste en que es necesario un estudio completo de la situación para tomar decisiones, aunque la posibilidad de iniciar la conservación en su emplazamiento va ganando enteros.

"No se va a hacer ningún traslado, de ninguna de las ruinas, sin que se tenga un estudio técnico o científico que dé paso a la viabilidad para tal acción", dijo a Efe el viceministro de Turismo, Ricardo Cox.

Asimismo, el viceministro Cox apuntó que se tendrá que tomar "la decisión más racional y la que justamente vaya en bien de la actividad turística".

Si finalmente se optara por el traslado, Cox insinuó la posibilidad de poner "una réplica a escala de la Puerta del Sol y llevar la auténtica a una parte importante del museo", opción que pierde peso con el avance de los estudios y análisis por la oposición de los vecinos del municipio.

Trabajadores del complejo aseguraron a Efe que la decisión está "casi tomada" en favor de mantener la Puerta del Sol en su lugar originario, y que los responsables de Tiahuanaco han empezado a adquirir los productos necesarios para eliminar los parásitos y conservar las ruinas precolombinas en su emplazamiento natural.

Además, se habla de cubrir los monolitos más deteriorados, como la Puerta del Sol, para que el desgaste sea más lento que en la actualidad.

Pese a eso, la decisión final no se tomará hasta finales de año.

Entonces se sabrá si la Puerta del Sol seguirá viendo al astro rey de forma directa o, por el contrario, verá la luz desde el interior de un museo.

Tiahuanaco, a unos 16 kilómetros del Lago Titicaca y a 71 de la ciudad de La Paz, constituye un complejo arqueológico que abarca más de cuatro kilómetros cuadrados llenos de enormes estructuras de piedra como la Puerta del Sol, la pirámide de Acapana o el templete semisubterráneo de Kalassaya.

Representa un lugar sagrado para los aimaras y aún hoy siguen celebrando allí, en el mes de junio, la llegada del Año Nuevo, según el calendario de esta cultura.

El 21 de enero de 2006, el propio Evo Morales, un día antes de su investidura como presidente de Bolivia, recibió en Tiahuanaco el bastón de mando de los pueblos indígenas. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada